SIGLO XIX

En 1826, se identifica a Caracuel con la romana Carcuvium, teniendo entonces cincuenta y ocho habitantes, parroquia y pósito; situada entre cerros y a una legua de Jabalón. En esta fecha había cesado ya el tránsito hacia Andalucía pero no había disminuido su población, más bien experimentó un aumento; tal vez debido a la ruta que persistía en pleno uso hacia Extremadura.

En 1848, Caracuel es una villa con Ayuntamiento, partido judicial de Almodóvar, audiencia territorial de Albacete, diócesis de Toledo, provincia de Castilla la Nueva (situada en una ladera entre cerros resguardada por estos de los vientos este y norte, clima templado); se padecen carbuncos, tiene noventa y ocho casas de un cuerpo que forman tres calles en extremo incomodas; con un empedrado muy deteriorado. La abundancia de aguas y el pasar contínuo de viajeros forman un lodazal que las hace intransitables, hay casa de Ayuntamiento que sirve de cárcel, situada en la calle Real, donde también hay dos pozos para el consumo del pueblo.

Existe una casa antiquísima, que según tradición fue de Garcilaso de la Vega, hallándose sobre la puerta principal un escudo de armas, que parece fue el que uso aquel caballero. Una iglesia, dedicada a San Blas, aneja a la Parroquia de Corral de Calatrava, cuyo prior nombra el teniente de esta villa. En las afueras el cementerio, que no perjudica la salud, y en la eminencia inmediata, los restos del magnífico y antiquísimo castillo, cuyas murallas subterráneas y foso están muy deteriorados.

Confina el término por el norte con el río Jabalón, que la separa de Ciudad Real, al este la Cañada; al sur Argamasilla de Calatrava, al oeste Corral de Calatrava, extendiéndose una legua por el primer punto, una y media por el tercero, un cuarto por el segundo y un octavo por el último.
El terreno es de monte llano, el monte es bajo y la tierra es de labor pedregosa, de miga y secano; la baña el arroyo denominado “Los Pradillos”, que pasa al pie del pueblo en dirección este – oeste. El Jabalón, que tiene un puente en el camino de Ciudad Real, es el punto en el que se dividen los términos.

Los caminos son provinciales y locales, en muy mal estado, siendo el que pasa por el puente que se acaba de referir, el de comunicación de esta provincia con Extremadura, pero tan abandonado que se interrumpe el uso de carruajes por muchos meses. El correo se recibe por el conducto que pasa por el pueblo desde Almodóvar a la Capital y viceversa.

Produce:

 

– Trigo
– Cebada
– Centeno
– Guijas
– Garbanzos
– Vino



Se mantiene el ganado lanar, cabrío y de cerda. La población es de cincuenta y dos vecinos y de doscientas sesenta almas…
CAPITAL IMPONIBLE: Treinta reales contribución por todos los conceptos.
Presupuesto Municipal: Cinco reales, que se cubre con la producción de una dehesa boyal, un prado y repartimiento vecinal.
La encomienda de Corral de Caracuel tenía su casa en la calle Real y fue probablemente la mejor del pueblo, llevando las armas del comendador que la construyese, las cuales todavía existen y están esperando un heraldista que las identifique. Es bastante improbable que Garcilaso de la Vega fuera comendador de Corral de Caracuel, tal vez tuviera otro tipo de relación con Caracuel que se desconoce, por lo que puede ser que proceda la confusión con el comprador de los bienes de la orden a mediados del siglo XIX, incluso la casa, pues llevaba el mismo apellido. 

Hasta 1822, las villas de Caracuel, Corral y Cañada tenian término común. En esta fecha, Caracuel tenia sesenta y siete vecinos. Por tradición oral se conoce que el reparto del término no fue del agrado de los habitantes de esta villa, por haber formando un islote muy exiguo dentro del término de Corral de Calatrava.